RELATOS
Muestras de relatos publicados en el ezine literario Surcando Ediciona, de profesionales del mundo de la literatura, edición, ilustración y arte gráfico, donde participé como escritora y correctora.
El corazón del rey, Me llamaban Perro Negro, Aunque te vuelvas a ir, La casa de mis abuelos y Venganza están incluidos en mi novela En abril.
La última hora es una pieza teatral surgió de la idea surgida al alimón una tarde de café y charla con mi amiga de la infancia, y actriz y directora de teatro, Mari Carmen Rodríguez. Es mi primera y muy humilde incursión en el mundo de la dramaturgia.
DATURAS
−¿Me dejas conducir? Eres tú el que debe ver todo y disfrutar.
−¿No será que no te fías de mí?
−¡Eso también!
Su risa me iluminó, me encendió, casi me dolió el placer de oírsela.
Claro que la dejé, claro que no debía fiarse de mí, pero no me odia. Ahora nos debemos esto: la bruma matinal, el sol inusitado, el azul oscuro del agua, el verde infinito de esta tierra que nos vio nacer pero que yo apenas conozco. Tendré que robarle esa risa y laminarle la piel cuando lleguemos: ahí sí que están todos los mapas de mi única tierra.
Ilustración de (c)Lidia Kalibatas
LABERINTOS
—Lo dicho, estamos perdidos…
—No, qué va.
—¿Pues dónde estamos?
—En medio de un laberinto.
—¿Y eso no es estar perdidos?
—En este laberinto no.
—Pero ¿cómo saldremos?
—¿Quieres salir?
—¿Tú no?
—No. Me gusta estar aquí.
Ilustración de (c)Daniel Camargo
EL CORAZÓN DEL REY
CARDROSS. 7 DE ABRIL DE 1326.
—Elizabeth, ¿puedo entrar o estás ya descansando? —se oyó la voz grave tras la puerta.
La anciana doncella dejó de cepillarle el cabello ante el sobresalto de la reina.
—No, señor, aún estoy levantada —contestó ella rápidamente—. Aguardad un momento, por favor. Muchas gracias, querida Maud. Puedes retirarte.
La mujer, sin decir palabra y con una leve inclinación de cabeza, desapareció por el cortinaje en un recodo de la estancia.
¿El rey ahora? ¿Cuánto tiempo hacía?
—Os pido un instante más. Yo misma os abriré —dijo Elizabeth.
El espejo le devolvió un reflejo aceptable cuando parpadeó y se levantó. Ligera y ágil, todavía lozana. Él había sido veleidoso y seductor, ya no, pero ojalá que, aunque ya tampoco fuese ella la causa, hubiera seguido siéndolo.
Fotografías: Angus MacFadyen como Robert Bruce en Braveheart (1995) y en Robert The Bruce (2019).
VENGANZA
Porque te miré. Porque me miraste y te dejé hacerlo.
Porque me acerqué. Porque me dejaste acercarme.
Porque confiaste aunque no debías, pero me atrapaste y también te dejé. Porque pensé que quizás me salvarías.
Porque te controlaría pero tú te darías cuenta.
Porque me hiciste pensar que sería así.
Porque te me diste y me quise dar, aunque no del todo, no lo peor, lo que yo sabía que me llevaría aquí, lo que nunca podré controlar.
Porque sabía que no lo conseguiría.
Porque me quise engañar, pero pensé que funcionaría, que contigo sí ocurriría.
Porque no supiste ver más allá en mis ojos claros que siempre tuvieron cieno.
Ilustración de (c)José Vicente Santamaría
Aunque te vuelvas a ir
Removió el café distraídamente.
¿Se irá?
Le llegó el tráfico del gris amanecer. Es raro ver niebla tan espesa en la ciudad, ver los dos puntos de luz de coches invisibles. Es inhumano estar en la calle a esta hora, es trágico vivir en ella y de ella.
No te he recogido por compasión. Ya hacía tiempo que te miraba de lejos y de cerca, al pasar o al detenerme, al fingir un olvido para desandar el camino y volver a cruzar. No te he recogido para divertirme ni para que me cuentes miserias o veas las mías. Tampoco por querer ser amigos ni para negociar un precio que yo también tengo. No lo he hecho por haber perdido la cabeza o hacerte perderla a ti. Simplemente creí que estábamos solos.
LA CASA DE MIS ABUELOS
La casa de mis abuelos tenía los techos muy altos, o así me lo parecía, pero desde mi perspectiva infantil todos los techos llegaban al cielo. Además, la bola dorada que coronaba el comienzo de la balaustrada en la escalera refulgía en miles de destellos, sobre todo cuando le daba la luz desde el patio y le pegabas los ojos estrábicos para verlos mejor. Ahora lo he hecho alguna vez, pero no es lo mismo ni está aquella luz más que en el recuerdo. Tampoco la barandilla es de piedra ni la adornan rebuscadas filigranas en círculos y ochos, ni los peldaños son grises ni llevan a las cámaras ni al baúl lleno de sal.
Ilustración de (c)Noelia de la Torre
ME LLAMABAN PERRO NEGRO
Me llamaban Perro Negro por mi pelo y ojos oscuros. Vivía en la carretera, viajando de un sitio a otro, quizás porque muchas veces deseaba notar la lluvia cayendo sobre mí, sentir el agua bendita o púrpura del cielo, o me quedaba el tiempo que fuera esperando un día soleado cuando me cansaba de esa lluvia, sobre todo la de noviembre. Pero en especial porque me gustaba conducir entre interminables campos de fresas y oro. Además, casi todas las ciudades por las que cruzaba parecían decirme «bienvenido a la jungla» e, instintivamente, me veía de vuelta al pasado, a aquella suave nana que me susurraba mi madre. Apenas recuerdo los ojos de mi padre.
Ilustración de (c)Verónica Mercader
ROSA ROSAE
—¿Sabe usted que no ha dicho ni una puta palabra bien?
Un segundo de silencio sepulcral y respuesta con sonrisa estúpida y voz nerviosa pero con tono animoso de todos modos, porque la estupidez y los nervios ayudan bastante a capear el TERROR con mayúsculas, y porque al mal tiempo, buena cara:
—Sí, señor, posiblemente…
—Pues a ver si pone más atención en lo que hace y la próxima vez acierta alguna.
Entiendo inmediatamente que al común de los lectores lo asaltan unas preguntas básicas: en qué circunstancias se produce este particular diálogo, quién pronuncia la contundente frase inicial, a quién la dirige, cuándo y por qué. Pues bien, para contestarlas y contar alguna cosilla más al respecto, haremos un viaje en el tiempo, en mi tiempo.
Ilustración de (c)Rosa García
LA ÚLTIMA HORA
ESCENA PRIMERA
1967. Rosario, condenada a muerte, está con un sacerdote, que viene a darle confesión y está sentado en una silla a un lado, delante de los barrotes. Discuten.
Rosario.— (Poniéndose de pie con aspavientos y muy enfadada). ¡Que se vaya he dicho!
Sacerdote.— ¡Pero hija! (Se levanta también).
Rosario.— ¿No me ha oído? ¡Váyase! ¡Déjeme en paz!
Sacerdote.— Hija, que el Altísimo estará contigo y te perdonará todo lo que…
Rosario.— ¡Márchese de una vez! ¡Guardia, guardia!
LOS CASOS DE LLOYD HUNTER
Mi homenaje a la figura del detective clásico del género negro literario y del cine de los años 50.
Lloyd Hunter es un personaje creado en el relato de Desaparecida para el blog Surcando Ediciona en su convocatoria dedicada a los cuentos para adultos.
De un pequeño pueblo, se trasladó a Boston tras volver de la Segunda Guerra Mundial, donde sirvió como francotirador. Se dedica especialmente a buscar personas. Colabora de vez en cuando con la policía, donde tiene un amigo, el teniente de Homicidios Phil Tucker. Es solitario, taciturno y tranquilo, con el instinto de cazador que lleva en la sangre y el apellido. No fuma, bebe whisky solo y prefiere no complicarse mucho su vida personal, aunque en realidad es un sentimental.
Se convertirá en novela cuando estén esos 6 relatos que la compondrán.
Ilustración (c)David Aguilar.
1. DESAPARECIDA
Una versión especial de Blancanieves para adultos, donde Hunter tiene que encontrar a una chica desaparecida a petición de su madrastra. Aparecen todos los personajes del cuento clásico, pero la cuestión es que ninguno es el que parece.
Este relato participó en la IV Semana Negra en la Glorieta, del blog Cita en la Glorieta - del escritor Javier Alonso García-Pozuelo. SE LEE ÍNTEGRO AQUÍ.
2. CHICAGO
A Hunter lo llama su antiguo superior en el ejército para que busque a un militar, y amigo, que trabaja para Inteligencia y que ha desaparecido de camino al trabajo. Hunter va a la ciudad del lago Michigan, donde terminará investigando una trama de tráfico de armas que implica a mandos de muy alto nivel.
RELATO PARTICIPANTE en la VII Semana Negra del blog Cita en la Glorieta. Aquí se lee entero.
3. El FANTASMA DE LOS LIBROS
Hunter recibe la llamada de su familia porque su sobrina ha desaparecido, así que tiene que volver a su pueblo natal para buscarla. No hay testigos, pero pronto se ve claro que es un secuestro. Las fricciones con su padre y un problema de salud derivado del caso en Chicago le complican la búsqueda.
4. LA SANGRE DE LAS HADAS
Ha habido unas extrañas muertes de tres mujeres a cargo de un asesino que actúa como un vampiro. La cuarta víctima resulta ser alguien muy especial para Hunter, a quien la policía pide colaboración para atrapar al criminal. Un antiguo y primer amor y un asesino que mata siguiendo un patrón literario ponen a Hunter en un laberinto de emociones del que trata de salir indemne.
5. MAGIA NEGRA
Hunter vuelve unos días a Chicago para el bautizo de la hija de su amigo Miles Baxter. Ha tomado una decisión sobre su vida personal y quiere llevarla a cabo cuanto antes. Pero al regresar a Boston el capitán Carmichael quiere hablar urgentemente con él porque Phil Tucker ha desaparecido. Hunter se dará cuenta de lo poco que en realidad sabe de su amigo policía.
6. OXFORD
El momento que Hunter llevaba temiendo no lo hace dudar para volver a Europa. Pero un nuevo imprevisto familiar le impedirá irse de inmediato y tiempo es precisamente lo que no puede permitirse perder si quiere proteger a quienes más le importan.
30 sonrisas con historia
Libro benéfico surgido de la idea del fotógrafo Rafael Plaza Aragonés de hacer una exposición fotográfica y literaria.